Ante la crisis alimentaria, la inflación, el hambre, la subida del barril del petróleo que ronda, 146 dólares, los gastos innecesarios que hace el gobierno en pago de nómina a políticos que no trabajan, viajes, dietas, combustibles, uso de celulares, en publicidad para mantener políticos y medios de comunicación, agréguele la gran cantidad de tierra que hay sin cultivar y un Tratado de Libre Comercio-TLC, que nos impone un estilo consumista con la mirada fría de los lideres. Urge que el presidente de la república y los líderes den ejemplo comenzando a racionalizar los recursos. Enviando señales de prudencia, humildad y moralidad, la juventud y el pueblo le seguirán los pasos. De lo contrario el hambre, la ingobernabilidad y la violencia serán nuestro común denominador.
El consumismo es el hábito negativo de comprar, gastar y consumir excesivamente bienes o artículos innecesarios. Es provocado por la falta de educación familiar, la falta de orientación del gobierno, los políticos y por la maldita Publicidad Comercial Subliminal, definida como la técnica que lesiona las percepciones sensoriales de las actividades psicológicas de las personas para que no tengan control de su estilo de vida. La felicidad no la tiene el que compra más, sino el que consume lo necesario. El TLC, la publicidad comercial y el gobierno, nos están imponiendo la cultura del consumismo irracional.
La crisis alimentaria es una bomba de tiempo y tiene sus raíces en la gran cantidad de tierra que hay sin cultivar, por el afán de obtener ganancia, por la no aplicación de tecnología apropiada, por los altos costos de los insumos agrícolas y los precio de los combustibles, los malos hábitos alimenticios, por la firma del TLC, depender en exceso de las importaciones, por el mal trato que le damos a la tierra y el medio ambiente y por el uso irracional de los recursos de parte de los ricos, los gobernantes y los dirigentes que viven dándoles la espalda a la realidad y al pueblo.
Cuando la juventud no tiene educación, esperanza y carece de ejemplos morales por parte de los políticos, gobernantes, padres y maestros, dicha juventud se desorienta, se siente sin esperanza y desafía el miedo, más cuando hay facilidades para adquirir armas de fuego. Un estudio de la Fundación Institucionalidad y Justicia, reveló que un 65% de la población civil en el país porta armas de fuego, que obtienen con gran facilidad, y que esa situación constituye una causa fundamental de los hechos de violencia. El sub secretario de Interior y Policía, Roberto Lamarche, dijo que se han emitido 343 mil 44 licencias de armas en los últimos cinco años.
Recuerde que usted sólo tiene poder cuando está dentro de la urna para
ejercer el derecho a votar. Después de ese momento ya usted no les
interesa a los políticos. El pueblo dominicano se merece un
presidente-administrador con formación humana, ética y profesional,
realista, racional y transparente. Que tenga el vicio de odiar la
corrupción y amar la buena gestión. Que no destruya la familia y los
partidos y que le enseñe a la juventud que se puede gobernar con
principios morales, sin maquillaje y sin mentira. Debemos
seleccionar un líder que tenga el oído en el corazón del pueblo para
que administre con seriedad los bienes de la nación. Para eso debemos
marcar en la boleta por un candidato que gobierne un país rico, pero
que está hace tiempo pobremente administrado.