 Recuerde que usted sólo tiene poder cuando está dentro de la urna para
ejercer el derecho a votar. Después de ese momento ya usted no les
interesa a los políticos. El pueblo dominicano se merece un
presidente-administrador con formación humana, ética y profesional,
realista, racional y transparente. Que tenga el vicio de odiar la
corrupción y amar la buena gestión. Que no destruya la familia y los
partidos y que le enseñe a la juventud que se puede gobernar con
principios morales, sin maquillaje y sin mentira. Debemos
seleccionar un líder que tenga el oído en el corazón del pueblo para
que administre con seriedad los bienes de la nación. Para eso debemos
marcar en la boleta por un candidato que gobierne un país rico, pero
que está hace tiempo pobremente administrado.
Elijamos un presidente que nombre a los empleados públicos en base a su capacidad humana, profesional y ética, sin importar a que clase social o partido pertenece. Votemos por un candidato que entienda que si él y sus funcionarios ganan sueldos de lujo que los empleados públicos, privados, guardias y policías también necesitan vivir como seres humanos. Elijamos un presidente que no de empleo a personas y políticos sin prestar servicios, porque está formando vagos y parásitos. Busquemos un presidente que no utilice los recursos del pueblo para gastarlos en publicidad política, partidaria y personal, que en nada ayuda al progreso nacional.
Votemos por un presidente que auspicie verdaderas ferias de libros con sentido racional y profesional, no ferias con inversiones transitorias millonarias para una o dos semanas, paras luego votar o almacenar todas esas casetas y materiales. Bárbaros. En estas elecciones del 16 de mayo, votemos por un presidente que gobierne con el ejemplo y que envíe auténticas señales de moralidad y de trabajo a la juventud como una garantía para edificar la nación soñada por los padres de la patria. Quiero un presidente que no destruya, que construya lo necesario y prioritario en base a la necesidad del país. Un presidente que no invierta en remodelaciones donde impere el lujo y la vanidad sin importarle el salario, las condiciones y la salud de los van a trabajar.
Seleccionemos un presidente que cambie la frase: Un país rico, pero pobremente administrado por la de: Un país con recursos bien administrados. Elijamos un candidato que no negocie las leyes y los cargos públicos por intereses personales y partidarios para dárselos a los contrarios, asignadoles salarios millonarios, mientras la juventud y el pueblo mueren de hambre en las calles. Votemos por un mandatario que respete la constitución y las leyes, porque no somos bueyes. Elijamos un presidente que haga parir la tierra, que invierta lo necesario en educación, salud y en las madres solteras, los envejecíentes, los minusválidos, los niños y la gente pobre del pueblo, porque ellos se lo merecen hoy mañana y siempre. Votemos este 16 de mayo por un presidente que no cree oficinas lujosas, innecesarias y burocráticas, tales como las ONGs y el despacho de la primera dama, entre otras. Busquemos con la lámpara de Aladino un candidato a la presidencia de la república que piense primero en su país y en los ciudadanos. Un inquilino del palacio nacional que se conozca a si mismo para que pueda conocer y gobernar con moral a los demás.
En interés de que acabemos con la corrupción y la burla de los presidentes y de los falsos lideres, luchemos para modificar la constitución, donde se incluyan las normas que regulen la reelección para que el candidato reeleccionista tome licencia un año antes para que no use los recursos del pueblo y participe en igualdad de condiciones frente a los demás candidatos. Asimismo modificar el artículo 55 en interés disminuir los amplios poderes que tiene el presidente.
Incluir el referéndum revocatorio para cuando el presidente de la república, los diputados, senadores, síndicos y regidores se burlen del pueblo o no cumplan con el programa de gobierno como nos tienen acostumbrados, los podamos destituir sin contemplaciones. De no atenderse este reclamo, estamos creando una nación con base de barro e integrada por una juventud desorientada, sin esperanza y de ejemplos negativos, donde la violencia, la pobreza y la ingobernabilidad será su común denominador. Vea cada jueves de 3 a 3:30 p.m. por el canal 35 y 61 de UHF de sport visión el programa Ecos del Mundo. Pedro De Láncer, MA
|