|
Cuando la juventud no tiene educación, esperanza y carece de ejemplos morales por parte de los políticos, gobernantes, padres y maestros, dicha juventud se desorienta, se siente sin esperanza y desafía el miedo, más cuando hay facilidades para adquirir armas de fuego. Un estudio de la Fundación Institucionalidad y Justicia, reveló que un 65% de la población civil en el país porta armas de fuego, que obtienen con gran facilidad, y que esa situación constituye una causa fundamental de los hechos de violencia. El sub secretario de Interior y Policía, Roberto Lamarche, dijo que se han emitido 343 mil 44 licencias de armas en los últimos cinco años.
Según la Red Internacional de Armas de Pequeño Calibre (IANSA). “Ocho millones de armas se fabrican cada año por 1,249 empresas de 92 países y están en manos de las gentes, siendo EEUU el mayor productor. Millones de municiones se producen anualmente, suficientes para matar dos veces a cada persona en el planeta”. En Rep. Dom hay más de 25 empresas dedicadas a reparar y vender armas de fuego y municiones a parte de las que se comercializan sin control en la instituciones públicas y el contrabando. El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) expresó que en América Latina y el Caribe los niveles de violencia armada alcanzan "proporciones epidémicas".
La ONU dijo, el número de personas que no tiene esperanzas y sufre hambre en el mundo aumenta a un ritmo de cuatro millones al año y que el objetivo de reducir el hambre está cada vez más lejos. Republica Dominicana lleva más diez décadas sin energía eléctrica estable, impidiendo el desarrollo del país. El gobierno gasta los recursos en obras no prioritarias y en reparaciones suntuosas. Todo eso genera violencia que se manifiesta por todo el país. La Organización Mundial de la Salud OMS, calculó los gastos de los gobiernos en medicamentos en unos 50.000 millones de dólares anuales, de los cuales entre el 10 y el 25% se pierden cuando permiten la corrupción. El secretario de Interior y Policía, Franklin Almeyda Rancier, dijo que el auge de la delincuencia en santiago se debe al descuido en el patrullaje y la falta de prevención de la Policía.
El coordinador general de la Pastoral Penitenciaria condenó las muertes de supuestos delincuentes a manos de la Policía Nacional y califica como un fracaso el Plan de Seguridad Ciudadana. El obispo auxiliar de Santo Domingo, monseñor Amancio Escapa, condenó el excesivo gasto del gobierno, mientras organizaciones de servicios prioritarios padecen limitaciones y no pueden atender demandas de la población. El sacerdote dijo que instituciones como los centros de salud pasan “las de Caín” maniobrando con los escasos recursos. “Es una auténtica injusticia que mientras los pobres se mueren de hambre, de necesidad, de falta de salud, falta de empleos, el gobierno gasta cuantiosos recursos en construcciones innecesarias, paga sueldos que no alcanzan para cubrir los gastos mínimos de una familia pobre, establece también impuestos que limitan la vida del ciudadano común, generando pobreza y violencia.
Un informe del Banco Mundial, señaló que más de la mitad de los jóvenes de América Latina y el Caribe están en situación de riesgo y pidió políticas públicas a los gobiernos a favor de los pobres y la juventud. Mientras los gobernantes no se constituyan en ejemplos, inviertan en educación, creen fuentes de empleo, paguen salarios justos, bajen el costo de la vida, racionalicen los recursos y persigan con seriedad los corruptos, continuarán los atracos, los suicidios, los crímenes, el tráfico y consumo de droga y la violencia. Pienso que la situación se complicará en la medida en que el TLC avance, ya que continuarán llegando artículos innecesarios que no estaremos en capacidad de adquirir, lo que presionará más a una juventud que vive de las apariencias porque no encuentran ejemplos a seguir en su casa, en el gobierno y en los líderes. Para combatir la violencia, invirtamos más en educación y en fuente de empleo.
La vida artificial, los malos ejemplos de políticos y gobernantes, la imposición de la cultura del consumismo irracional de EUA junto al TLC y las injusticias, nos están conduciendo a un desarrollo artificial que provoca pobreza y violencia. Paremos este río de sangre. Basta ya de discursos, salarios de hambre, corrupción y promesas. Invirtamos en educación, salud, alimentos, empleos dignos e incluyamos en las escuelas públicas y privadas programas educativos dirigidos a padres e hijos para enseñarles moral, ética, derechos, deberes y uso racional de los bienes, teniendo como condición para obtener el certificado, haber participado juntos padres e hijos. No esperemos que la violencia y la sangre sigan corriendo como el agua en mares y ríos, porque un día se pierde el amorío.
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
|