Nuevamente el japonés
(2-0) lanzó un formidable partido de pelota, no permitió libertades a
los melenudos, conjunto que en ningún momento se vio como una amenaza
para detener el paso arrollador de los nordestanos, que triunfaron por
quinta ocasión en forma seguida, siendo este su éxito número 18 del
torneo, que lo mantiene a un partido detrás de los Tigres, que anoche
derrotaron a las Estrellas.
Maekawa abanicó a cuatro, no concedió
boletos y los tres imparables que permitió fueron aislados. Un doblete
de Raúl Casanova en el segundo, otro batazo de dos bases de Vince
Sinisi en el cuarto, quien también agregó un incogible en el sexto.
Apenas enfrentó a cuatro jugadores por encima del límite.
Su
labor fue apoyada por el efectivo relevo de Julio de Paula, Jon
Connolly y Bartolomé Fortunato, quienes lanzaron sin inconvenientes los
últimos tres episodios, donde sólo Fortunato permitió embasar a un
bateador, Juan Tejeda por boleto en el noveno.
Mientras que en la
ofensiva, los Gigantes atacaron sin piedad al abridor escarlata Edward
Valdez, quien debutaba con el conjunto, luego de ser envíado alli
procedente de las Águilas. Permitió cinco vueltas y fue tocado con
siete imparables en cinco capítulos.
El despiadado ataque de los
ganadores comenzó en el segundo episodio cuando llenaron las bases sin
out y Mitch Maier conectó un batazo al cuadro para producir la primera.
Cruz inició el cuarto con bestial cuadrangular por el prado izquierdo.
Los
Gigantes hicieron saltar del box a Valdez en el quinto, luego de
sencillo de Brad Nelson y Wilson Valdez, ambos fueron remolcados por
vuelacercas de Peña por todo el prado derecho. Morales no quiso
quedarse atrás en la fiesta ofensiva y en la apertura del sexto la
desapareció con bases limpias frente al relevista José Ceda. Una más
marcó el equipo en el octavo para sellar el éxito.